Muy práctico: coche de empresa encerrado
El abogado Dominik Leiter ofrece consejos jurídicos útiles para ejercer en la industria del automóvil. Esta vez un consejo fiscal: ¿Qué hacer si el coche de la empresa no se utiliza porque trabajas desde casa?

Muy práctico: coche de empresa encerrado
Un coche de empresa para uso privado es algo agradable para los empleados. O como diría un abogado: el uso privado permitido de un vehículo de empresa representa un beneficio monetario de la relación laboral. Por consiguiente, esta prestación en especie también debe tenerse en cuenta a la hora de calcular el impuesto sobre los salarios y las cotizaciones a la seguridad social. Hasta ahora, todo es justo. Sin embargo, si el bonito coche de empresa queda prácticamente inutilizado debido al trabajo en casa y al confinamiento, se seguirá teniendo en cuenta como prestación en especie. Ya no es tan justo.
Dado que no se han introducido normas específicas para la situación actual y, por lo que se ve, este tema no es una prioridad en la agenda del gobierno, estamos analizando las posibilidades de optimizar la legislación fiscal basándose en la situación jurídica actual: por un lado, el importe de la prestación en especie está determinado por el valor de las emisiones de CO2 del vehículo de empresa. En principio, asciende al 2% del coste real de compra del vehículo, pero como máximo 960 euros al mes. En el caso de un coche con un valor bajo de CO2 es del 1,5% y un máximo de 720 euros al mes.
La mitad del beneficio en especie
Por otra parte, la prestación en especie se basa en el grado de uso privado. Si se puede demostrar que el vehículo no se utiliza más de 500 kilómetros al mes con fines privados en promedio anual, se deberá aplicar la mitad del valor de la prestación en especie, es decir, el 1 % o el 0,75 % de los costes reales de compra por mes. Si el uso privado es muy reducido, la prestación en especie puede fijarse en 0,67 o 0,50 euros por kilómetro recorrido si de este cálculo la prestación en especie se valora en menos de la mitad de la mitad de la prestación en especie. En caso contrario se utilizará la mitad del valor del beneficio en especie. Según la normativa presentada, sería posible una reducción de la prestación en especie en caso de un menor uso privado. El mayor obstáculo, sin embargo, será la capacidad de demostrar el bajo uso mediante un libro de registro completo.
Alternativamente, puede tener sentido devolver (temporalmente) el vehículo de la empresa al empleador. Recomendamos devolver el vehículo a final de mes (incluido el protocolo de entrega), de lo contrario la prestación en especie seguirá aplicándose durante todo el mes siguiente.